JESÚS ES EL REY DE REYES, Y SEÑOR DE SEÑORES. A ÉL SEA TODA LA GLORIA.

JESUCRISTOJESÚS ES EL SEÑOR

En Juan 1:1-2 se nos presenta a JESÚS como el DIOS ETERNO que ha existido desde antes de la creación y la fundación del mundo, del universo y de todo lo que nuestros ojos pueden percibir y lo que aún nuestros ojos no pueden ver.

Al momento del nacimiento de JESÚS en esta tierra el sistema político predominante era el Imperio Romano que había declarado ser el dueño de toda la Tierra que se conocía hasta ese entonces. Es necesario enfatizar que no fue sino hasta 1492, después de Cristo, que Cristóbal Colón descubrió América.

JESÚS nació en la ciudad de Belén, de Judea, que pertenece al pueblo hebreo y cuyo DIOS TODOPODEROSO se había manifestado al patriarca Abraham y luego a Moisés.

Sin embargo, JESÚS dijo en Juan 8:58 una frase que sacudió los cimientos de la fe Judía porque aseguró ser DIOS.

Juan 8:58

Nueva Versión Internacional (NVI)

58 —Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!

Expresar esta frase era declarar públicamente que JESÚS es el SEÑOR, el DIOS TODOPODEROSO.

Pero ¿cómo era el DIOS TODOPODEROSO de Israel?

Según el Antiguo Testamento había un velo que separaba a Dios con el ser humano y cada vez que el pueblo cometía pecados y ofensas contra ÉL debía presentarse un sacrificio perfecto para que los pecados fueran perdonados porque solo DIOS es el único que tiene la facultad para perdonar pecados. Nadie más.

Cuando DIOS TODOPODEROSO se hace carne y viene a este mundo como su Hijo Unigénito JESÚS se rompe ese velo que había entre DIOS y los hombres y ahora la humanidad puede ser salva por el sacrificio realizado por única vez por JESÚS el SEÑOR. Nada ni nadie más tiene esa facultad de salvar más que JESÚS el SEÑOR.

Ahora sabemos que por fe en JESÚS somos salvos. JESÚS es suficiente para la salvación y por gracia se otorga la salvación.

 

Fuera de esta VERDAD que es CRISTO JESÚS no cabe la posibilidad de alguna otra forma de salvación. Entonces para ser salvos es necesario primeramente creer en el SEÑOR JESÚS como tu único y suficiente SALVADOR y luego ser bautizado. No puede ser al revés, debes primero creer y luego ser bautizado, pues la fe únicamente se alcanza cuando estás en el pleno uso de tus facultades mentales y cognoscitivas.

No es posible ser salvo por obras porque despreciarías la sangre de CRISTO,  Cualquier demanda de obras o rituales que deban ser añadidos a la fe para obtener la salvación, es igual que blasfemar y decir que la muerte de Jesús no tuvo el valor suficiente para comprar nuestra salvación.

Si DIOS mismo vino a este mundo para tener comunión con los hombres no es posible  que haya nada más superior a ello, así que no puedes ser salvo ni por obras, ni porque ofrezcas sacrificios a DIOS, ni nada. Sólo por fe.

La sana doctrina de la Palabra de DIOS nos enseña que JESÚS es el CORDERO perfecto, sin mancha, el cordero inmolado que quita el pecado del mundo y que por fe somos salvos y somos justificados ante el PADRE a través de JESÚS mismo.

Cualquier otra doctrina que diga lo contrario será una falsa doctrina, una falsa enseñanza que menosprecia el sacrificio de JESÚS.

Ninguna doctrina personal puede sustituir a la sana doctrina de salvación que nos enseña la Santa Biblia. Eso significa que ninguno de los apóstoles o discípulos de JESÚS pudo haber hecho una doctrina de su personal forma de haber sido salvado y hacerla universal para todo el mundo.

El Apóstol Pedro jamás se habría atrevido a construir una nueva doctrina acerca de su personal forma en que recibió la SALVACIÓN de parte de CRISTO JESÚS, ni tampoco el Apóstol Pablo. Si así hubiera sido, a lo largo de la historia hubieran surgido falsas doctrinas que contradecirían la Santa Palabra de DIOS. 

Por un lado habría una “Doctrina del Pescador” y por otro lado habría la “Doctrina de Damasco” y para ser salvo la humanidad tendría que llenar esos requisitos de ser pescador como Pedro para ser salvo y habría otra doctrina en la que el apóstol Pablo habría indicado que solo son salvos si DIOS en persona se te aparece en un camino de Damasco. Esto no tendría ninguna lógica.

De esa cuenta, luego del único sacrificio que ha hecho DIOS en la cruz no hay ni habrá ningún otro dogma, doctrina, liturgia, tradición, ni ídolo, ni hombre, mujer o  niño, por medio del cual podemos ser salvos sino que únicamente por medio de la sangre que CRISTO vertió en la Cruz del Calvario.

 Es importante dejar claro que la fe en una religión o en una tradición no te traerá salvación, porque no todos los evangélicos son salvos, no todos los luteranos son salvos, no todos los presbiterianos son salvos, no todos los católicos son salvos: pero sí son salvos aquellos que han puesto su fe personal únicamente en CRISTO JESÚS para salvación y vida eterna, no por obras, no por los títulos o identificación denominacional.

Es por ello que para ser salvos debemos primero tener fe en el evangelio de CRISTO JESÚS y que le recibamos como nuestro SEÑOR y nuestro DIOS. Fuera de eso no hay nada.

¿Cómo vas a identificar si tu denominación está enseñando una verdadera o una falsa doctrina? Pues debes estar atento a  todo, y, sin excepción, debes asegurarte de que todo lo que te digan provenga directamente del evangelio de CRISTO, de la Santa Biblia que fue escrita por inspiración de Espíritu Santo. Si te están dando doctrina que está fuera de la Santa Biblia no estás en la doctrina verdadera.

La Santa Biblia es clara y no necesita de una doctrina personal de un individuo  para ser interpretada de forma personal como lo poníamos de ejemplo: “La doctrina del Pescador” o la “Doctrina de Damasco”.

No puedes llevar creencias, tradiciones y prácticas para “reforzar” tu salvación porque caerías en blasfemia al creer que si realizas determinada práctica ayudas a JESÚS a salvarte. Si JESÚS es DIOS TODOPODEROSO no necesita de tu ayuda, te ha salvado por gracia.

Muy aparte es decir que vas a hacer buenas obras pero no para comprar tu Salvación. La Santa  Biblia enseña que somos salvados por gracia, la cual es recibida simplemente a través de la fe (Efesios 2:8-9), y que las buenas obras son el resultado del cambio en el corazón reformado por la salvación (Efesios 2:10; 2 Corintios 5:17) y el fruto de esa vida nueva en Cristo (Juan 15).

Dios te asegura su salvación por medio de su único sacrificio.  1 Juan 5:13 dice que la carta de 1 Juan fue escrita con el propósito de asegurar a los creyentes la CERTEZA de su salvación.

La Biblia dice que los cristianos son salvados por la gracia a través de la fe en Jesucristo, totalmente aparte de las obras (Tito 3:5; Efesios 2:8-9; Gálatas 3:10-11; Romanos 3:19-24)

Dios es un Dios celoso. Es necesario que identifiques a quién tú  le estás orando, a quién tú te rindes en adoración.

No puedes orarle al Presidente de los Estados Unidos para alcanzar salvación, ni a ningún otro presidente, no puedes orarle a tu abuelita que ha muerto pidiendo por tu salvación, pero entonces, ¿a quién debemos orar?

Somos enseñados en la Santa Biblia que debemos  orar solo a Dios (Mateo 6:9; Lucas 18:1-7).

Eso es por lo que la Escritura debe ser la fuente de la fe y la práctica cristiana. La Palabra de

Dios es siempre verdadero y confiable. No puede decirse lo mismo de la tradición eclesiástica. Nuestro lema guía debe ser: “¿Qué dice la Escritura?” (Romanos 4:3; Gálatas 4:30; Hechos 7:10). 2 Timoteo 3:16-17 declara que, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Haz una reflexión y piensa que si lo que te están enseñando no está en la Santa Biblia entonces no es sana doctrina porque sólo puedes recibir lo que ha salido de la boca de DIOS no de la boca del hombre.

La propia Palabra de Dios advierte de su inmutabilidad y de que no acepta añadidos que la adulteren:

“Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18).  

JESÚS es la única fuente de vida. JESÚS es el Alfa y Omega, el Principio y el Fin, JESÚS es DIOS. Amén.

 

Carta del Director

El Diario Cristiano

www.eldiariocristiano.com

eldiariocristiano@gmail.com

 

 

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